Jolines con los pelegrinos.
Amaneció un día precioso, el reto de subir el famoso O Cebreiro y pasar el ecuador de nuestro viaje, rondaba nuestras cabezas.
El primer tramo del día transcurriría entre huertas y cerezos por los que caminaba disgregada una multitud de peregrinos, ya se hacía palpable la proximidad a Galicia y el dejar atrás los llanos de Castilla.
El primer tramo del día transcurriría entre huertas y cerezos por los que caminaba disgregada una multitud de peregrinos, ya se hacía palpable la proximidad a Galicia y el dejar atrás los llanos de Castilla.
- Ponferrada
- Cacabelos
- Villafranca del Bierzo
- La Faba
- La Laguna de Castilla
- ENTRADA EN GALICIA
- O Cebreiro (1320m)
- Hospital de la Condesa
- Fonfría
- Triacastela

La tía "Blasa" en su huerta, y mientras nosotros ahí estábamos con las fuerzas enteras tomándonos una cervecita, lo suyo tendríamos después.
El día nos depararía alguna que otra sorpresilla, desde el ataque en el campo de ortigas hasta el inevitable pinchazo que a un kilómetro de la cima nos retrasaría algunos minutos, de modo que al llegar a lo alto del O Cebreiro no había plazas para hospedarnos en esta bella localidad.
Por lo que tras el aterrizaje forzoso, el cansancio acumulado por la subida del pedazo puerto junto con la aportación del señor Lorenzo que bien que nos pegó toda la tarde, hubo que dejarlo todo atrás, subirnos el Alto del Poio y recorrernos otros 22 kilómetros inesperados hasta Triacastela, adentrándonos en la puesta de sol como las balas.
Por lo que tras el aterrizaje forzoso, el cansancio acumulado por la subida del pedazo puerto junto con la aportación del señor Lorenzo que bien que nos pegó toda la tarde, hubo que dejarlo todo atrás, subirnos el Alto del Poio y recorrernos otros 22 kilómetros inesperados hasta Triacastela, adentrándonos en la puesta de sol como las balas.Fue en este punto del camino donde pasamos a ser "Pelegrinos", como así nos llamó el hombrecillo que por suerte nos sirvió la cena.

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